27.3.17

En el río Pu




Chuang Tzu, con su caña de bambú,

pescaba en el río Pu.



El príncipe de Chu

mandó a dos vicecancilleres

con un documento oficial:


"Por la presente queda usted nombrado

primer ministro.
"



Chuang Tzu cogió su caña de bambú.

Observando aún el río Pu,

dijo:

"Tengo entendido que hay una tortuga

sagrada, ofrecida y canonizada

hace tres mil años.

Es venerada por el príncipe,

envuelta en sedas,

en un precioso relicario

sobre un altar,

en el Templo.

¿Qué creen ustedes:

es acaso mejor otorgar la propia vida

y dejar atrás una concha sagrada

como objeto de culto

en una nube de incienso

durante tres mil años,

o será mejor vivir

como una tortuga vulgar

arrastrando su rabo por el cieno?"



"Para la tortuga, —dijo el vicecanciller—

será mejor vivir

y arrastrar la cola por el cieno.
"



"¡Váyanse a casa!", dijo Chuang Tzu.

"¡Déjenme aquí

para arrastrar mi cola por el cieno!"